POLÍTICA SOBRE BULLYING Y VICTIMIZACIÓN

Esta política describe las responsabilidades de “Crack The Code” (de ahora en adelante, la Academia), los alumnos y los padres en casos de intimidación o victimización.

La intimidación es "Agresión física, verbal, en línea y / o psicológica continua y sistemática hacia uno o más alumnos"

Tipos de intimidación:

  • Físico (golpes, empujones, patadas, otras formas de agresión física)

  • Verbal (insultos, insultos, gritos, críticas constantes, otras formas de agresión verbal que pueden no ser evidentes desde el exterior (ej. palabras o frases para ocultar insultos frente a los maestros)

  • Psicológico (burlas, exclusión, humillación, acoso, ataques a bienes personales)

  • Cyberbullying (perpetrando las acciones anteriores usando redes sociales u otros medios virtuales)

Participantes:

  • Víctimas

  • Agresores

  • Espectadores:

  • Seguidores

  • Partidarios

  • Observadores

  • Defensores

Principios de Crack The Code

  • Alineados con la legislación aplicable en la materia contra el acoso escolar y el código de Derechos Humanos, Crack The Code, sus empleados y profesores no toleran ninguna forma de acoso en la Academia entre sus participantes.

  • Los padres de familia de los alumnos participantes y los alumnos en sí deben brindar su apoyo y un fuerte compromiso con esta política y los procedimientos establecidos en la misma.

  • Crack The Code espera que los alumnos desempeñen un papel activo contra el acoso escolar tanto en sus aulas como fuera de ellas.

  • Toda la Academia debe estar dedicada a prevenir y resolver este problema en equipo (alumnos, personal, trabajadores, padres, etc.)

Fases

1. Prevención 

La prevención de la victimización es parte de nuestra misión como parte de Crack The Code. En la Academia, la prioridad es la educación del alumno en el manejo del desarrollo tecnológico y en la inculcación de valores positivos en los alumnos como el trabajo en equipo y la tolerancia. Un aspecto central de estos valores es el respeto a los demás, el cuidado de los que necesitan apoyo y la intolerancia a la victimización y abuso de las personas.  

Los alumnos deben ayudarse mutuamente para prevenir la victimización. En particular, los alumnos que asumen un papel de liderazgo, en las aulas, actividades y en la Academia en general, deben asumir la responsabilidad de difundir valores positivos de protección y cuidado para los demás. 

Los padres tienen un papel en el fomento de estos valores en los alumnos. Deben establecer un modelo a seguir alentando a los alumnos a ser inclusivos en la elección de sus amigos y en las actividades sociales. Deben alentar la acción positiva en los alumnos.

2. Identificación

La victimización puede ocurrir en cualquier lugar. Puede ser físico, pero a menudo es psicológico. Puede pasar: (i) cara a cara en clase; (ii) alrededor de la Academia; (iii) en actividades; o, (iv) fuera de la Academia.

Puede causar daño directamente a través del insulto o el ridículo o ser más sutil e indirecto a través de la exclusión o dirigir a otros para excluir.

Esto puede suceder tanto en línea a través de las redes sociales como en el mundo físico. Los padres, profesores y los alumnos siempre deben estar atentos a los alumnos que parecen no encajar en las clases como en los descansos y/o el grupo de alumnos. Esto puede ser un signo de alguna forma de victimización.

Si bien puede haber mucha intimidación fuera del alcance de la vista de los maestros, hay señales en clase y alrededor de la Academia tales como: (i) alumnos que a menudo se sientan solos; (ii) los alumnos que a menudo son los últimos en ingresar o unirse a un grupo pueden ser víctimas de la exclusión o, al menos, ignorarlos y no incluirlos; (iii) Los alumnos que abandonan una clase solos, o están solos durante el almuerzo o el descanso pueden ser víctimas. (iv) llegar tarde a la Academia, ausencia frecuente o una baja en el trabajo; y, (v) cansancio que resulta en la pérdida de sueño debido a la preocupación. Estos no son signos definitivos, ni siempre están presentes, pero la intimidación puede ser la causa de un cambio en alguna forma de comportamiento.

Cuando los maestros sospechan un problema, se debe informar al personal de orientación y al coordinador educativo.

Se deben realizar investigaciones adicionales que podrían incluir consultas discretas con el niño, sus padres y otros maestros. En ciertos casos, otros alumnos, como líderes confiables, pueden ser llamados a observar e informar. Se alienta a todos los alumnos a buscar la victimización y denunciarla. Apuntamos a una academia donde los alumnos conozcan y se preocupen por sus compañeros de clase hasta el punto de que pedirán ayuda cuando surja un problema, y ​​desalentarán a otros de comportarse como víctimas.

Los padres deben informar a la Academia cuando: (i) sienten que su hijo es una víctima, o; (ii) cuando su hijo habla de otro que es una víctima.

En el primer caso, esto puede ser difícil porque las víctimas a menudo les dicen a sus padres que no digan nada porque temen que la situación empeore. Los padres deben explicarles a sus hijos que la política de la Academia es que no se tomarán medidas sin el consentimiento del niño, y que solo al hablar sobre ello puede mejorar. La gestión sensata de las redes sociales de un estudiante puede ayudar a identificar problemas para padres de víctimas y perpetradores. La Academia recomienda que las redes sociales a través de teléfonos o computadoras se eviten en casa después de cierta hora de la noche. El teléfono no debe mantenerse en la habitación. También recomendamos a los padres de jóvenes adolescentes y menores que tengan acceso a los foros sociales de sus hijos y que los revisen. Cuando han demostrado un uso responsable durante algunos años, se han ganado su independencia.

3. Prioridades para la acción

La primera prioridad es proteger a la víctima y hacer que su vida en la Academia sea mejor y más agradable. Todos los demás objetivos están subordinados a esto. Por lo tanto, la política con la que no tomamos medidas con las que la víctima no está de acuerdo. Las víctimas a menudo soportan la intimidación, a veces durante muchos años, por temor a empeorar la situación. Es posible que hayan experimentado una situación en la que un intento de mejorar las cosas ha tenido el efecto contrario.

La segunda prioridad es educar a los perpetradores para que comprendan el daño que causan y que dejen de hacerlo porque lo ven como incorrecto. Si los perpetradores parecen actuar positivamente por miedo al castigo, el problema solo se ha enterrado temporalmente. El castigo causa resentimiento cuando los autores se ven a sí mismos como víctimas de la acción de las academias. Este resentimiento a menudo se lleva a la víctima de una manera más astuta y sutil, con amenazas peores. También puede servir simplemente para desviar el comportamiento a una víctima diferente.

La tercera prioridad es utilizar un caso de intimidación para educar a la clase o al grupo de amistad más amplio. Es una oportunidad para la educación efectiva de valores.

Tenga en cuenta que la ley peruana indica que no debe haber castigo o confrontación. Promueven el asesoramiento y coordinan acciones con los padres. La Academia tiene varias estrategias para abordar casos particulares según corresponda.